Ricardo Monreal perfila reformas clave antes del cierre legislativo

 

Por Bruno Cortés

 

A unos días de que termine el periodo de sesiones en la Cámara de Diputados de México, el diputado Ricardo Monreal Ávila dejó claro que el Congreso no se va a quedar cruzado de brazos. Hay una lista de temas pesados que podrían discutirse en un periodo extraordinario o ya hasta el siguiente ciclo legislativo.

En lenguaje sencillo: hay reformas importantes en la fila, pero no todas se van a resolver de inmediato. Entre las más relevantes están la reforma judicial —que busca cambiar cómo funcionan jueces y tribunales— y la regulación de la inteligencia artificial, un tema que suena futurista pero que ya está impactando empleos, empresas y hasta decisiones públicas.

También están sobre la mesa cambios en seguros, fianzas y el buró de crédito. Aquí el punto es delicado: cualquier modificación puede afectar directamente cómo accedes a créditos, financiamientos o incluso servicios financieros básicos. Por eso, según Monreal, se han tomado más tiempo para revisar el impacto junto con autoridades como la Secretaría de Hacienda y actores del sector privado.

El contexto político tampoco ayuda a acelerar las cosas. Con elecciones en puerta, los acuerdos se vuelven más complicados porque muchos legisladores están más enfocados en sus campañas que en negociar reformas. Es parte del juego político: cuando se acercan votaciones, el Congreso baja el ritmo.

Aun así, esta última semana no pasa desapercibida. Se prevé, por ejemplo, la declaratoria de constitucionalidad de la reforma en materia de feminicidio, que ya fue avalada por más de la mitad de los estados. En términos prácticos, eso significa que está a un paso de convertirse en una norma obligatoria en todo el país.

Además, se elegirán a quienes integrarán la Comisión Permanente, el órgano que mantiene funcionando al Congreso durante los recesos. Aunque suene técnico, es clave porque ahí se toman decisiones mientras no hay sesiones ordinarias.

Lo que viene en los próximos meses es una mezcla de política y estrategia. Por un lado, temas de fondo como justicia, tecnología y finanzas que impactan directamente en la vida diaria; por otro, un calendario electoral que obliga a los partidos a moverse con cautela.

En pocas palabras, el Congreso entra en pausa formal, pero no en inactividad. Las reformas siguen vivas, solo están esperando el momento político adecuado para avanzar.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario